
Tomar distancia es una de las habilidades que he desarrollado con el correr de los años. Ante la necesidad de ver las cosas mas claras creo que lo mejor que uno puede hacer es alejarse, porque la perspectiva ayuda a hacer foco sobre lo realmente importante...
Carla me encontraba en un momento de confusión, porque Diciembre había sido distinto a los pasados, y enero me jodía con un verano de nubes negras, que me seguían, sin siquiera pedirle permiso a su mes antecesor, que oficiaba de propietario de lo nombrado.
-Y yo que mierda me podía imaginar? le dije gritandole.
Yo no tomaba en cuenta ya a las personas, y ella lo sabía, y le molestaba (creía), y me exigía vaya uno a saber que cosa... Y digo así porque puntualmente no sabía de que me hablaba.
Así que me fui lejos, hacia arriba, entre nubes que se abrían para darme paso, y me dejaban quieto y tranquilo en la reposera de la toma de desiciones. ESE estado que yo tan bien conocía, que podía manejar a piacere, y que sabía, por experiencia, que siempre era el predecesor de buenos momentos. Momentos tan reales como la música, que nivelaba mis ánimos.
Era lo que necesitaba para volver a pisar tierra, porque volar estaba bueno, pero solo ya no me gustaba tanto.
Cuando volví a verla, después de un tiempo, ya no fue lo mismo, nunca iba a ser lo mismo, entendí. Y me gustaba pensar que ella sabía como era lo que iba a venir.
A él yo ni lo dejaba hablar, ni siquiera le preguntaba su opinión, porque disentíamos. Él era bueno, y yo hacía años que ya no lo era. Él hubiera esperado, yo reacciono. Él se dejaba llevar hasta cuando NO lo querían llevar, yo siempre viajo solo. Siempre fue así, así de simple: el es Octavio, yo Lázaro.
Conclusión? ==> Bye darling, see you when I see you...
C´est la vie...
♫♫♫ Y que vuelva a brillar bajo el sol, no puedo perder tiempo... ♫♫♫
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