
Esta vez fue así.
El quijote se conforma con pequeños buenos momentos, porque sabe que tiene la batalla perdida.
Ese soy yo, ganando un rato me siento Napoleón. Pero después estoy triste hasta los huesos como estoy ahora.
Pero vas a leer que estoy triste, te va a contar alguien que le pareció que estaba yo triste, pero nunca me vas a ver triste. No me lo permito. No es saludable. Y te lo estoy contando porque tampoco me voy a permitir estar triste demasiado tiempo.
Seguramente en los siguientes días podrás notar que veo las cosas con más oscuridad que la que realmente tienen. Pero no mas que eso.
Algún día la gente que gana constantemente va a entender el porqué del Quijote.
Y el porqué de que alguien como yo acepte la tristeza de perder una y otra vez, de pasar muchos malos momentos a cambio de un puñado de buenos...
Es que cuando la batalla finalmente sea ganada, por más tarde que sea, la felicidad va a ser inmensa....
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