...al otro lado del partido están los que le regalan la parte más verdadera, el insulto lleno de rabia incitante, el que le dice que la ve igual a cualquiera, aunque no haga falta, porque Carla sabe que no es diferente a nadie, pero también se entera de vez en cuando que no es igual a todas. Del otro lado le regalan la ceremonia de la decepción y la culpabilidad, el mimo del reproche como un botón incrustado en el hombro que le arde cada vez que la rozan.
Y mientras tanto Octavio le espeja la sencillez en los ojos, le llena la boca de helado y el cuerpo de sueños. La hace reír, que es la mejor de las cosas. No hace planteos y no acepta planteos, ni tiene paciencia, tiene calma y ENTIENDE, Octavio COMPRENDE y eso, eso es algo que vos nunca hiciste.
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