martes, 28 de septiembre de 2010

Ham on Rye

Yo lo que sí vi fue a mi abrigo irse por la ventana, como una hoja en plena primavera, verde de luz...

Después de todo ya habia cumplido su ciclo y no hacía mas que traerme viejas historias vividas, disfrutadas y olvidadas.

Esa es una de las cosas a las que no le puedo huir, digo, lo de mantener cosas terminadas. Que se me notan, y que no hacen del todo bien, pero que a la vez, son tan ricas... mas que un pase a media noche en invierno, entre JD y JD.

- Vos sabes que yo ya no te quiero, verdad? - Me preguntó Carla, vistiendose, de espalda.

Los dos sabíamos a que juego jugabamos, quien ganaba y quien perdía. Pero Carla no era de las que gustaban de perder, entonces siempre la empataba. De cualquier manera, con cualquier arma...

Y mas allá de lo que digan, de lo que opinen, el juego era solo nuestro.

Habría que medir intensidades, decía Tango una vez, y es verdad.

Y no porque vaya a ser el único espectador conocido de una obra de teatro que ya he visto, sino porque conlleva el cúmulo de reacciones mas grande que haya existido... Desde que por primera vez le haya puesto "esa cara" a alguien... hasta que cierre los ojos por ultima vez...


- Lázaro, contestame!!! Vos sabes que yo ya no te quiero, verdad? - volvió a inquirir, esta vez desvistiendose.

- Esas cosas no se preguntan my love - respondí levantandome de la cama, solo para agarrarla del pelo, callarla e irme de una vez.



Ella me quiso, a veces yo también la quería...

Y no es porque en noches como ésta yo la tuve entre mis brazos,
y se que mi alma no se va a contentar con haberla perdido.

Y éste no va a ser el último dolor que ella me cause,
Ni éstos van a ser los últimos versos que le escribo...




Chau Sweet Child of Mine...





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