Si bien yo sabía a que jugaba, porque nunca juego juegos ajenos, esa vez quede medio mal parado. No porque no me gustara el tema, sino porque realmente no entendia nada.Ustedes dirán que es completamente normal encontrarse en situaciones semejantes, pero en mi caso no lo era para nada. Y no me asustaba, pero me intranquilizaba no saber que iba a pasar.
Porque si bien los dos sabíamos como manejarnos solos, cada uno por su lado, y eso me constaba, temía que Carla termine manejando a los dos, como tantas otras veces había pasado. Y si hay algo peor que no saber donde estoy parado es saberme parado en el piso de ella, que para mí era mas arena que firmeza.
Así y todo, sabiendome perdedor entre sus brazos, me tomé un Jack mas y me levanté. Caminé un poco, notando que San Telmo parecía mas oscuro que de costumbre. Era como la visión de los perros, blanco y negro, desdibujada... Igualmente se dejaba ver con ofertas placenteras, las de siempre, las conocidas, pero placer al fín.
Y desconociendome, en calles conocidas, me negue a volver a entrar en callejones de desprejuicio, de dudosa moral, de excesos y vicios por demás... casi ofendido, y sorprendido de mi mismo.
Deshice mis pasos volviendo, y ahí la encontre, donde la había dejado. Dormida de costado, apenas tapada, dandome respuesta a todas las preguntas con esa imagen...
Así preferir perder otra vez, dejando que me abrace, que retrase tiempos, y me haga ver que por mas que busqué por todos lados, mi busqueda no era mas que estirar la agonía de encontrarla... de tenerla, de quedármela.
♫♫♫ "Creo que te he visto andar sola en la multitud" ♫♫♫
No hay comentarios:
Publicar un comentario