Llevar marcas no está tan mal, quiero decir, todos sabemos quienes nos van a marcar, desde el minuto cero. Pero no hablo de eso, me refiero a las marcas que dejamos quedarse. O esas que son "impuestas" por nosotros mismos, dándonos o no cuenta.Marcas nuevas o viejas, se pierden en la piel, en la carne, en la sangre. Marcas que pensandolas, te hacen reir. Esas son las que prefiero, las que en la evaluacion de contenido dejan un buen recuerdo.
Inmediatamente, y sin pensarlo, salí a la calle sabiendo que el calor me iba a cambiar el humor, pero si a esta altura de mi vida no aprendí a lidiar con mi propio temperamento, tonces toy liquidado.
Asi que a las 4 cuadras empecé a putear a la vida por no haber nacido esquimal o similar.
Todo lo que veía era calor. Y ella en cierta forma era calor también. A decir verdad no la esperaba esa tarde 40°. Como siempre, yo a Carla no la buscaba, ella se las arreglaba para caerme en el momento casi exacto, y digo casi porque el término "perfección" no es de mi agrado...
Nos encerramos y emborrachamos, como siempre. Esa mezcla de sonrisa y despedida que siempre se hacía presente... Y los dos sabiendo que uno de los dos iba a salir mal parado, pero que iba a sanar tambien de esa manera.
Asi que para cauterizar la herida como quemandola contra el cemento hirviente de esos días de enero, le pedí, le rogué que se fuera, que no me joda mas. Casi sabiendo que despues de un tiempo la iba a buscar en cada cara que cruzara por la calle, en cada fondo de botella, en cada canción que gritara y porsupuesto, en cada enero, febrero, marzo...
♫♫♫ HOY sentado hay tranquilidad, sonrisas guiños de complicidad ♫♫♫
No hay comentarios:
Publicar un comentario